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Issey Miyake centra su estrategia
en una concepción matérica
Los géneros y las telas definen su destino creativo
por Luciana B. Sette

Revista Cultura

(New York). Issey Miyake tenia sólo 7 años cuando el 6 de agosto de 1945 la primera bomba atómica cayo sobre su tierra natal, en Hiroshima. Su madre sobrevivió a las quemaduras, Miyake al recuerdo. Imposible de ser olvidadas, esas imágenes de muerte y destrucción se han transformado en el motor que lo guía en su constante búsqueda de la armonía. Sus creaciones homenajean la vida, la construcción y el intercambio.

De su deseo de crear una voz múltiple que destierre el monologo de las visiones unilaterales surgió en 1970 el Miyake Design Studio. Formado por un selecto grupo de artistas y diseñadores bajo la dirección del gran maestro japonés, el estudio se maneja con reglas claras: búsqueda, aprendizaje y experimentación. A Miyake no le gusta regodearse en lo conocido, y espera lo mismo de sus asistentes.

Este laboratorio de ideas, comparado por algunos con la Bauhaus, es fundamental para comprender su filosofía. Un sistema abierto a la participación, donde prueba y error es un método de trabajo valorado y donde nada ni nadie favorece el estatismo. Incluso las paredes del Studio son móviles, permitiendo ajustar la estructura para acomodar mejor las actividades del día.

De su suave maquinaria creativa han surgido algunas de las prendas mas bellas y reveladoras de nuestra condición humana. Sus vestimentas no "protegen" al cuerpo separandolo y diferenciándolo del entorno que lo rodea sino que lo entregan en completa participación. Sus creaciones expanden la sensibilidad. La energía del viento las traspasa y nos alcanza. El cuerpo liberado dentro de la prenda, descubre un nuevo dialogo, el que surge como respuesta a sus movimientos. La tela flota, se expande, se contrae, sorprendiéndonos a nosotros mismos con la belleza de nuestro andar.

Como un coreógrafo enfrentado a su tarea, Miyake comienza su labor reconociendo a sus bailarines. El primer paso al recibir una tela es descubrir sus inclinaciones naturales. La silueta que dibuje en su caída y las sensaciones que provoque en la piel serán las que definan su destino y su danza.

Determinado a eliminar toda interrupción del dialogo, Miyake ha hecho uso de la mas avanzada tecnología textil, la cual le ha permitido desterrar casi por completo el uso de botones, costuras y otros elementos ajenos a la esencia de la prenda.

En su proceso creativo, el diseñador se entrega a los materiales y deja que sean ellos los que definan su destino. Una de las características mas asombrosas de Miyake es su capacidad de hacer visible lo invisible. En una de sus mas recientes presentaciones demostró con sencillez única como un pedazo de tela puede ser solo eso y, al mismo tiempo, esencia de muchas otras cosas.

A Poc, o A Piece of Cloth, es una de sus magnificas creaciones. Camuflado como un trozo de tela inocuo, A Poc esconde en si un vestido, una falda, un bolso, un soutien, un par de mitones y algunas otras sorpresas. Las prendas existen en su forma terminada dentro de la tela; hilo y aguja no son necesarios, el único requerimiento es un par de tijeras. Como el Miyake Design Studio, A Piece of Cloth es una obra abierta. Sutiles hilos a lo largo de la pieza marcan las líneas de corte; cortar o no, dar vida a las prendas o dejarlas en estado latente es decisión de la usuaria; el proceso creativo de la prenda alcanza su ultimo eslabón, Miyake materializa una vez mas su filosofía.

Las telas se vuelven prendas, y las prendas se vuelven moda, excepto para Miyake. Sus creaciones están lejos de la vanalidad del tiempo. Con sabia visión oriental el gran maestro nos recuerda que no es la novedad lo que debe ser valorado. Productos maravillosos han sido creados en todos los tiempos y Miyake lo ha hecho ininterrumpidamente a lo largo de mas de veinticinco años de trabajo. Para ejemplificar sus convicciones idealistas creo Permanente, un espacio de venta al público donde diseños de temporadas pasadas coexisten pacíficamente con sus mas recientes colecciones; donde pasado y presente son sinónimos.

Uno de los sueños mas ambiciosos del diseñador ha sido el de ser capaz de crear una prenda intrínsecamente oriental que sea una opción al jean americano. Una tarea nada sencilla. La comodidad, practicidad y gran alcance de los productos de denim lo cautivaban. Comenzó probando de recrear la historia de Levi Strauss desde las fabricas japonesas, realizando pantalones en sashiko, una tela utilizada en el Japón para resistentes uniformes de trabajo. Pero esto no era su visión de la comodidad; no era siquiera una opción, era un fracaso. Entonces retornó a su pensamiento original y que guía su trabajo, el que habla de fluidez y dialogo. Así, en 1998 surge Pleats Please. Se trata de una colección creada íntegramente en tejidos de poliéster plisados. Las ventajas no son pocas; por ser de poliéster requiere de mínimos cuidados y por su estructura puede ser enrollada en pequeños manojos sin ajarse ni arrugarse. Al tratarse de prendas plisadas, el excedente de tela oculto en cada pliegue provee una elasticidad natural que otorga la más dichosa comodidad, y por sobre todas las cosas, sus diseños son extremadamente bellos. Sus piezas plisadas no han desplazado al jean, pero se han convertido en la línea que mas alcance y reconocimiento le ha valido.

Siempre fiel a sí mismo y dispuesto a favorecer una nueva visión de sus trabajos, durante las más recientes colecciones de Pleats Please ha invitado a diversos artistas a participar en la colección con exclusivas ediciones limitadas. Los participantes son cuidadosamente seleccionados para mantener vivo el espíritu del diseñador. El mas reciente ha sido Tim Hawkinson, un californiano que comparte con Miyake la fascinación por el tiempo y la autorepresentación.

Presentados como en una exposición de museo, los trabajos son acompañados con catálogos que describen el proceso creativo de las obras. De los trabajos de Hawkinson seleccionados para participar de Pleats Please Guest Series Nro. 3, "Bathtub Generated Contour Lace" es el mas interesante. La imagen, creada por una línea continua que nunca se cruza y que parece una puntilla, es en realidad representación del propio cuerpo del artista. Para lograrlo Hawkinson se acostó desnudo en una bañera que iba lentamente llenándose de pintura negra, mientras una cámara iba fotografiando el proceso cada intervalos regulares, registrando el avanzar de la pintura sobre las diferentes partes de la piel. Superponiendo las imágenes desarrollo una textura que luego recreo con su trazo.

El producto final es bello e inquietante. Es definitivamente una prenda, pero de tal grado de expresión artística que parecería mas conveniente exponerla en la pared que pasearla por las calles. Es la tela la que vibra, es ella la protagonista. Como en los antiguos kimonos, prenda ancestral cuya forma fue creada a partir del deseo de lucir la elaboración del tejido, los plisados de Miyake depositan en la tela su mas fuerte atractivo. Los tradicionales kimonos alcanzaron grados tales de complejidad y belleza que cuando no eran vestidos se los exhibía como obras de arte en las paredes del hogar. Algunos diseños de Miyake han encontrado la misma suerte.

No es la primera vez que sus creaciones han sido consideradas objetos de arte, para ser admirados en si mismos sin necesidad de su interacción con el cuerpo humano. Irving Penn, respetadisimo fotógrafo de modas, ha capturado la esencia de numerosas prendas de Miyake sin usar modelos, dejando que las prendas se expresaran en su propia dimensión. Las formas que el tejido inerte genera recuerdan la hojarasca del otoño, o carcazas vacías abandonadas por la corriente, mientras que las luces y transparencias nos participan de una suerte de resurgimiento embrionario. El efecto es surrealista, entre primitivo y futurista; sus imágenes alimentan la imaginación y el espíritu.

Verdaderas obras de arte, los diseños de Miyake han aparecido en salas de museos en numerosas oportunidades. Un ejemplo reciente es Jumping, una exposición que define la necesidad de interacción para obtener el grado mas alto de belleza, el que se logra con la combinación de la prenda en si y la vida que el movimiento le otorga. Síntesis de todos sus conceptos Jumping hecha luz sobre la nueva vida que la prenda recibe gracias al movimiento del cuerpo y amplifica el grado de expresión que el mismo cuerpo gana gracias a la respuesta de la tela. El conjunto es una alegre y sonriente declaración de libertad. Resultado del incansable trabajo de quien, habiendo conocido los horrores de la muerte, solo puede festejar la vida.

 
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