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De su deseo de crear una voz
múltiple que destierre el monologo de las visiones unilaterales
surgió en 1970 el Miyake Design Studio. Formado por un selecto grupo
de artistas y diseñadores bajo la dirección del gran maestro
japonés, el estudio se maneja con reglas claras: búsqueda,
aprendizaje y experimentación. A Miyake no le gusta regodearse en lo
conocido, y espera lo mismo de sus asistentes.
Este laboratorio de ideas,
comparado por algunos con la Bauhaus, es fundamental para comprender
su filosofía. Un sistema abierto a la participación, donde prueba y
error es un método de trabajo valorado y donde nada ni nadie
favorece el estatismo. Incluso las paredes del Studio son móviles,
permitiendo ajustar la estructura para acomodar mejor las
actividades del día.
De su suave maquinaria
creativa han surgido algunas de las prendas mas bellas y reveladoras
de nuestra condición humana. Sus vestimentas no "protegen" al cuerpo
separandolo y diferenciándolo del entorno que lo rodea sino que lo
entregan en completa participación. Sus creaciones expanden la
sensibilidad. La energía del viento las traspasa y nos alcanza. El
cuerpo liberado dentro de la prenda, descubre un nuevo dialogo, el
que surge como respuesta a sus movimientos. La tela flota, se
expande, se contrae, sorprendiéndonos a nosotros mismos con la
belleza de nuestro andar.
Como un coreógrafo enfrentado
a su tarea, Miyake comienza su labor reconociendo a sus bailarines.
El primer paso al recibir una tela es descubrir sus inclinaciones
naturales. La silueta que dibuje en su caída y las sensaciones que
provoque en la piel serán las que definan su destino y su danza.
Determinado a eliminar toda
interrupción del dialogo, Miyake ha hecho uso de la mas avanzada
tecnología textil, la cual le ha permitido desterrar casi por
completo el uso de botones, costuras y otros elementos ajenos a la
esencia de la prenda.
En su proceso creativo, el
diseñador se entrega a los materiales y deja que sean ellos los que
definan su destino. Una de las características mas asombrosas de
Miyake es su capacidad de hacer visible lo invisible. En una de sus
mas recientes presentaciones demostró con sencillez única como un
pedazo de tela puede ser solo eso y, al mismo tiempo, esencia de
muchas otras cosas.
A Poc, o A Piece of Cloth, es
una de sus magnificas creaciones. Camuflado como un trozo de tela
inocuo, A Poc esconde en si un vestido, una falda, un bolso, un
soutien, un par de mitones y algunas otras sorpresas. Las prendas
existen en su forma terminada dentro de la tela; hilo y aguja no son
necesarios, el único requerimiento es un par de tijeras. Como el
Miyake Design Studio, A Piece of Cloth es una obra abierta. Sutiles
hilos a lo largo de la pieza marcan las líneas de corte; cortar o
no, dar vida a las prendas o dejarlas en estado latente es decisión
de la usuaria; el proceso creativo de la prenda alcanza su ultimo
eslabón, Miyake materializa una vez mas su filosofía.
Las telas se vuelven prendas,
y las prendas se vuelven moda, excepto para Miyake. Sus creaciones
están lejos de la vanalidad del tiempo. Con sabia visión oriental el
gran maestro nos recuerda que no es la novedad lo que debe ser
valorado. Productos maravillosos han sido creados en todos los
tiempos y Miyake lo ha hecho ininterrumpidamente a lo largo de mas
de veinticinco años de trabajo. Para ejemplificar sus convicciones
idealistas creo Permanente, un espacio de venta al público donde
diseños de temporadas pasadas coexisten pacíficamente con sus mas
recientes colecciones; donde pasado y presente son sinónimos.
Uno de los sueños mas
ambiciosos del diseñador ha sido el de ser capaz de crear una prenda
intrínsecamente oriental que sea una opción al jean americano. Una
tarea nada sencilla. La comodidad, practicidad y gran alcance de los
productos de denim lo cautivaban. Comenzó probando de recrear la
historia de Levi Strauss desde las fabricas japonesas, realizando
pantalones en sashiko, una tela utilizada en el Japón para
resistentes uniformes de trabajo. Pero esto no era su visión de la
comodidad; no era siquiera una opción, era un fracaso. Entonces
retornó a su pensamiento original y que guía su trabajo, el que
habla de fluidez y dialogo. Así, en 1998 surge Pleats Please. Se
trata de una colección creada íntegramente en tejidos de poliéster
plisados. Las ventajas no son pocas; por ser de poliéster requiere
de mínimos cuidados y por su estructura puede ser enrollada en
pequeños manojos sin ajarse ni arrugarse. Al tratarse de prendas
plisadas, el excedente de tela oculto en cada pliegue provee una
elasticidad natural que otorga la más dichosa comodidad, y por sobre
todas las cosas, sus diseños son extremadamente bellos. Sus piezas
plisadas no han desplazado al jean, pero se han convertido en la
línea que mas alcance y reconocimiento le ha valido.
Siempre fiel a sí mismo y
dispuesto a favorecer una nueva visión de sus trabajos, durante las
más recientes colecciones de Pleats Please ha invitado a diversos
artistas a participar en la colección con exclusivas ediciones
limitadas. Los participantes son cuidadosamente seleccionados para
mantener vivo el espíritu del diseñador. El mas reciente ha sido Tim
Hawkinson, un californiano que comparte con Miyake la fascinación
por el tiempo y la autorepresentación.
Presentados como en una
exposición de museo, los trabajos son acompañados con catálogos que
describen el proceso creativo de las obras. De los trabajos de
Hawkinson seleccionados para participar de Pleats Please Guest
Series Nro. 3, "Bathtub Generated Contour Lace" es el mas
interesante. La imagen, creada por una línea continua que nunca se
cruza y que parece una puntilla, es en realidad representación del
propio cuerpo del artista. Para lograrlo Hawkinson se acostó desnudo
en una bañera que iba lentamente llenándose de pintura negra,
mientras una cámara iba fotografiando el proceso cada intervalos
regulares, registrando el avanzar de la pintura sobre las diferentes
partes de la piel. Superponiendo las imágenes desarrollo una textura
que luego recreo con su trazo.
El producto final es bello e
inquietante. Es definitivamente una prenda, pero de tal grado de
expresión artística que parecería mas conveniente exponerla en la
pared que pasearla por las calles. Es la tela la que vibra, es ella
la protagonista. Como en los antiguos kimonos, prenda ancestral cuya
forma fue creada a partir del deseo de lucir la elaboración del
tejido, los plisados de Miyake depositan en la tela su mas fuerte
atractivo. Los tradicionales kimonos alcanzaron grados tales de
complejidad y belleza que cuando no eran vestidos se los exhibía
como obras de arte en las paredes del hogar. Algunos diseños de
Miyake han encontrado la misma suerte.
No es la primera vez que sus
creaciones han sido consideradas objetos de arte, para ser admirados
en si mismos sin necesidad de su interacción con el cuerpo humano.
Irving Penn, respetadisimo fotógrafo de modas, ha capturado la
esencia de numerosas prendas de Miyake sin usar modelos, dejando que
las prendas se expresaran en su propia dimensión. Las formas que el
tejido inerte genera recuerdan la hojarasca del otoño, o carcazas
vacías abandonadas por la corriente, mientras que las luces y
transparencias nos participan de una suerte de resurgimiento
embrionario. El efecto es surrealista, entre primitivo y futurista;
sus imágenes alimentan la imaginación y el espíritu.
Verdaderas obras de arte, los
diseños de Miyake han aparecido en salas de museos en numerosas
oportunidades. Un ejemplo reciente es Jumping, una exposición que
define la necesidad de interacción para obtener el grado mas alto de
belleza, el que se logra con la combinación de la prenda en si y la
vida que el movimiento le otorga. Síntesis de todos sus conceptos
Jumping hecha luz sobre la nueva vida que la prenda recibe gracias
al movimiento del cuerpo y amplifica el grado de expresión que el
mismo cuerpo gana gracias a la respuesta de la tela. El conjunto es
una alegre y sonriente declaración de libertad. Resultado del
incansable trabajo de quien, habiendo conocido los horrores de la
muerte, solo puede festejar la vida. |